En Vecinos por Torrelodones hacemos política desde la cercanía y la participación y esta forma de hacer las cosas pasa por hacer un Ayuntamiento mucho más transparente y por contar con la opinión de todos en las decisiones que afectan a nuestro futuro.

Gobernar nuestro pueblo no consiste en que unos pocos políticos espabilados y sus amigos hagan con los recursos municipales lo que más les interese en cada momento, más bien se trata de escuchar a todos los implicados para conocer su opinión en cada asunto. Escuchar es lo primero que se necesita para llegar a un acuerdo y tomar decisiones.

La actual fórmula del Ayuntamiento se basa en la imposición, mientras que nuestra propuesta es pasar a la cooperación con los vecinos y la concertación con los agentes sociales y económicos.

Todo ello debe ir acompañado de una administración municipal transparente. Transparencia, que debe ser entendida como un derecho de todos los ciudadanos y no como un favor que nos hacen.

Vecinos por Torrelodones lleva toda esta legislatura tratando de que se hagan efectivos estos derechos de información y rendimiento de cuentas del Ayuntamiento a los vecinos, y que se asuma la obligación de restringir la discrecionalidad en las actuaciones.

Sin embargo, el equipo de gobierno se resiste a promover la transparencia y la información sobre las decisiones y proyectos municipales. En los últimos años muchas decisiones clave para el futuro de Torrelodones no han sido conocidas hasta que ya eran irreversibles.

En esta línea, el equipo de Gobierno censuró de un plumazo en la revista municipal las columnas donde los grupos políticos informaban a los vecinos, transformando así la revista en un instrumento de propaganda partidista, ofreciendo una imagen ideal totalmente alejada de la realidad municipal. Del mismo modo que, para evitar que los vecinos fueran testigo de lo que acontece en el salón del Ayuntamiento, trasladó a las mañanas los Plenos Municipales que hasta esa fecha se desarrollaban siempre por la tarde.

Para tratar de buscar solución a estos injustificados problemas, hemos presentado reiteradas mociones, quejas y peticiones, solicitando la celebración de los plenos por las tardes, la grabación de las sesiones y su difusión por Internet, la restauración de las columnas de los grupos municipales en la Revista. Siempre hemos recibido la misma respuesta negativa, sin más razonamiento que el porque sí y la imposición de la mayoría absoluta.

Una de nuestras prioridades es fomentar la participación pública. Nuestra propuesta pasa por crear instrumentos estables para la participación de vecinos y asociaciones, estableciendo cauces permanentes para recibir información y comunicar sus opiniones al Ayuntamiento.

Es necesario fomentar la vida asociativa en Torrelodones, ofreciendo recursos municipales a las asociaciones, como locales y medios de comunicación, todo lo contrario de lo que se lleva a cabo actualmente desde la Concejalía de Participación, que no duda en criticar a las asociaciones y hacer labor de zapa y lastrar la participación.

Otra de las malas prácticas que se han reiterado en la actuación del Equipo de Gobierno ha sido la inobservancia de las exigencias que marca la Ley en los procesos de información pública, obstaculizando la presentación de alegaciones y dando lugar a que se frustren decisiones municipales y a que, por las prisas y por hacer mal las cosas, se tengan que repetir procesos, con el coste que esto supone para el bolsillo de los vecinos.

Nuestra propuesta pasa por informar individualmente y con la suficiente antelación a todo vecino implicado en un procedimiento administrativo, como pudieron ser la ampliación de las vías de ferrocarril o de los carriles de la A-6, ofrecerles apoyo para que éstos formulen alegaciones, y establecer los mecanismos para que siempre sean contestadas por los órganos municipales competentes en los plazos que se establezcan.

También estamos trabajando para que la web del Ayuntamiento se transforme en una herramienta clave para la participación de los vecinos, facilitando la presentación de escritos, quejas, solicitud de licencias, etc. y la consulta de la situación económica municipal, las cuentas y presupuestos, el planeamiento urbanístico, etc.

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