En Vecinos por Torrelodones defendemos y creemos en el buen uso de los medios de comunicación municipales.
Este año hemos celebrado los 20 años de la Revista Municipal, una revista que históricamente fue entendida como un auténtico medio de información y participación vecinal. Todos los partidos políticos representados en el ayuntamiento tenían cabida en la revista, con columnas de opinión y representantes en el Consejo de Redacción, y desde el equipo de gobierno de turno se informaba más o menos certeramente de la actividad municipal. Y la fórmula funcionaba.
Pero como todo lo que funciona y facilita la participación vecinal en este municipio, la fórmula cambió radicalmente en esta legislatura. Con un flamante jefe de prensa y su séquito pagado por todos nosotros, hemos pasado de tener una revista municipal en la que teníamos cabida todos, a un panfleto en el que sólo cabe el equipo de gobierno y que refleja un Torrelodones muy distinto al que percibimos los vecinos, los que realmente vivimos el municipio.
La Web municipal, en constantes cambios desde hace tiempo, sigue siendo una herramienta anticuada y poco amigable en su navegación. En los tiempos que corren, el uso de las nuevas tecnologías de comunicación debiera ser prioridad para nuestros gobernantes, una vía rápida, cómoda y sencilla de participación, pero nos encontramos con unos representantes municipales que ni saben ni quieren acercar la realidad municipal al pueblo.
La radio municipal, Onda Torrelodones, está librando desde hace años una batalla por su supervivencia. Un vehículo a la vez tan clásico y tan directo de comunicación, no goza de las simpatías de nuestros gobernantes. Recomendamos visitar la página de facebook http://www.facebook.com/profile.php?id=1145258561#!/group.php?gid=120658757974239&ref=ts, "Para que siga Onda Torrelodones".
¿Y qué decir del Facebook del Ayuntamiento de Torrelodones? Resulta sorprendente la similitud de contenidos subidos al muro oficial y los comentarios y contenidos que pueden leerse en el facebook del PP de Torrelodones. En la mayoría de los casos, nos encontramos con los mismos participantes en uno y otro. Es hasta divertido hacerles el seguimiento. Una vez más, estamos ante una manera muy torticera de manejar la información.